Guía práctica del transporte 2026

GUÍA PRÁCTICA DEL TRANSPORTE 79 CÓMO ACTUAR EL PRIMER ARRANQUE Una vez arrancado el motor, no es necesario acelerar. Lo ideal es manejar el pedal con suavidad y permitir que la mecánica alcance gradualmente la temperatura de trabajo. Forma de trabajar: à Cuando el sistema de presión de aire haya alcanzado el nivel adecuado, se puede iniciar la marcha sin esperar a que el motor se caliente al ralentí. Mantenerlo en vacío solo gasta combustible sin aportar beneficios. à Reducir el régimen de giro y realizar aceleraciones progresivas, manteniendo las revoluciones por debajo del arco verde hasta que la temperatura suba. à Evitar los cambios de marcha si implican forzar el acelerador; es preferible mantener la velocidad con un uso moderado del pedal. à A medida que el motor alcanza la temperatura óptima, se pueden ir exigiendo prestaciones normales, siempre dentro de los límites recomendados por el fabricante. AL DETENER EL MOTOR El momento de la parada también requiere atención. Tras un periodo de esfuerzo intenso, es importante reducir la temperatura del conjunto antes de apagar el motor. Algunos sistemas modernos mantienen la refrigeración activa incluso después de detener el propulsor, para disipar el calor acumulado. Forma de trabajar: à Después de un trabajo exigente, dejar el motor al ralentí durante 1 o 2 minutos antes de apagarlo. à Recordar que el turbo sigue girando a altas revoluciones incluso cuando el motor baja de régimen; si se apaga demasiado pronto, puede girar sin lubricación. à Evitar los acelerones previos a la parada, una práctica antigua que hoy resulta contraproducente.

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