Guía práctica del transporte 2026

CONOCE TU CAMIÓN 42 TRANSICIÓN ENERGÉTICA La Unión Europea ha puesto fecha al gran cambio: 2050 será el año en que los camiones deberán alcanzar las cero emisiones, dejando atrás los combustibles fósiles para dar paso a energías limpias y sostenibles. Aunque los vehículos pesados representan menos del 10 % del parque mundial de carretera, su impacto ambiental es mucho mayor de lo que parece. Los motores diésel de gran cilindrada y el alto kilometraje anual los convierten en responsables de casi el 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte terrestre, lo que equivale aproximadamente al 5 % de todas las emisiones de CO2 derivadas del uso de combustibles fósiles en el mundo. Por eso, los camiones se han convertido en una prioridad clave para la descarbonización global. Alcanzar ese objetivo antes de mitad de siglo será, sin duda, el mayor reto del transporte por carretera en su historia moderna. El gran desafío no es solo dejar de usar diésel, sino encontrar una alternativa energética que iguale su densidad y rendimiento. Los expertos coinciden en que la electrificación de las flotas mediante camiones eléctricos de batería es ya una solución viable para trayectos cortos y medios, donde la autonomía y la carga no son un problema. Sin embargo, cuando se trata de transporte de larga distancia, la ecuación se complica. Las baterías actuales no ofrecen la densidad energética necesaria para mover grandes pesos durante cientos de kilómetros, ni permiten tiempos de recarga competitivos con los repostajes convencionales. Actualmente es inevitable la convivencia entre el diésel y la electrificación en vehículos pesados

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