febrero
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UNA LEGISLATURA POR DELANTE

Publicado en: Blog por F. Javier Pedroche

La constitución del nuevo gobierno ha abierto la ventanilla de peticiones por parte de todos los sectores económicos en busca de soluciones perentorias a problemas que mucho tiempo llevan enquistados, décadas en gran parte de los sectores. El transporte ha recibido con júbilo la nueva denominación del anterior Ministerio de Fomento, y aún más esperanzados con que sea la vía para su definitivo reconocimiento como actividad estratégica.

Sin embargo, ni lo uno ni lo otro garantiza el final de todos los males que aquejan a un sector, seguramente porque ni los administradores que deben poner remedio conocen en profundidad las peculiares características del sector, ni en éste existe la unidad necesaria como para conseguir un buen consenso en sus reivindicaciones y ejercer la fuerza necesaria.

Y de nada vale el sempiterno razonamiento de que la unión viene lastrada por el buen número de empresas que conforman el sector. Ya que hace unos días hemos podido presenciar como una actividad tan minifundista como la agricultura, ha sabido encontrar cauces de representación y ejercer su derecho a réplica frente a una situación que ellos consideran insostenible. Una calificación que hemos oído muchas veces por parte de los portavoces del transporte, y que llevan repitiendo años sin que existan vías de solución.

Desde estas mismas páginas hemos manifestado hasta la saciedad la necesidad que tiene el transporte español de conseguir respuestas a sus reivindicaciones, así como encontrar una línea clara de actuación por parte de las autoridades, pero también que es el propio sector el que debe hacer frente a sus problemas, de adecuar sus estructuras a los nuevos tiempos y necesidades, así como cambiar sus operativas.

Sin duda, la nueva legislatura, y la debilidad sostenible en la que se mueve este primer gobierno de coalición de la democracia española, va a ser aprovechado por los distintos sectores económicos y sociales para conseguir importan réditos en sus beneficios, y resultara muy difícil diferenciarse respecto al resto, pero sería importante que de una vez por todas el transporte sepa encontrar la forma de hacer ver a nuestros gobernantes la importancia que tiene.

No se trata ni de salir a la calle, ni parar el país con los camiones en la carretera, pero sí de hacer valer el papel que el transporte representa en la sociedad, y evitar que departamentos como Hacienda o la Dirección General de Tráfico den palos de ciego a la hora de establecer medidas erróneas que luego se ven obligados a rectificar.

Pero también tendrá que afrontar qué tipo de estructura quiere tener, si grandes empresas o pequeñas empresas, autónomos sí o autónomos no, qué tipo de relación con sus clientes o qué tipo de gestión quieren tener sus empresas. La sociedad y la economía están cambiando a marcas agigantadas y nuestro sector no puede quedarse al margen del progreso, sino crecer con él.

Sostenibilidad y digitalización son dos conceptos que han llegado al transporte para quedarse, y solo aquellas empresas, grandes o pequeñas, que sepan adaptarse a ellos y ofrecer valor añadido a sus clientes tendrán garantizada su supervivencia. Escribir la carta a los reyes magos está bien, pero sin una labor interna de reestructuración servirá de muy poco.


JAVIER PEDROCHE

Director

jpedroche@edpl.es

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