marzo
29

Tambores de guerra en el transporte

Publicado en: Editoriales Revista Truck por F. Javier Pedroche

Manifestación de transportistas ante el Ministerio de FomentoCuando en junio del 2008 el transporte español se alzó en pie de guerra con la última gran huelga que ha registrado el sector, y tras los acuerdos alcanzados con el entonces gobierno socialista, muy pocos, por no decir casi ninguno, preveía que casi cuatro años después las cosas iban a estar aún bastante peor. El transporte español está llegando a límites inimaginables y son miles las empresas que se han quedado en el camino.

 

Entonces los camiones salieron a la calle y casi logran paralizar un país que descubrió de manera contundente la vital importancia que este sector tiene para el normal desenvolvimiento de la vida cotidiana. Pero a pesar de los acuerdos que desconvocaron aquel paro, la situación ha ido deteriorándose más y más, hasta llegar a la situación que ahora vivimos, con una caída en las cargas transportadas conjugada con un aumento en torno al 12% de los costes directos que gravan al transporte, lo que ha provocado un escenario de “salvase quien pueda”.

 

Las grandes flotas sobreviven en medio de una competencia feroz y regulaciones de empleo. Los autónomos malviven y muchos de ellos han decidido o paralizar su camión, en vista que con los portes ya no cubre ni los gastos, o simplemente poner su vehículo a la venta. Siempre hemos dicho que a la profesión de transportista solo se llega por vocación, por lo que la actual situación es algo más que el cese de una actividad económica para muchos, es renunciar a toda una vida recorriendo las carreteras de media Europa.

 

Desde diversas asociaciones se están haciendo verdaderos esfuerzos por evitar el conflicto, pero con la ardua tarea que queda por hacer, y que el actual gobierno tiene poco margen de maniobra, va a ser difícil encontrar una solución, al menos a corto plazo. La falta de actividad provoca un aumento de la competencia y ésta necesariamente una caída de los precios, lo que hace mal maridaje con un aumento de los costes.

 

No son descartables movilizaciones en el transporte si se mantiene la situación actual de desamparo

 

La necesidad de gobierno central y autonómicos de ofrecer a Europa el déficit que nos han pedido ha producido como efecto inmediato que éstos pongan su ojos recaudatorios en aquellas actividades económicas donde aún queden centimillos que rascar. Y ¡como no! el transporte siempre ha sido una buena fuente de ello. A muchas Comunidades Autónomas les ha faltado tiempo para instaurar en sus territorios el mal llamado “céntimo sanitario”, porque no está demostrado que ese montante económico vaya a parar precisamente a la sanidad, máxime cuando al mismo tiempo pregonan la necesidad del copago.

 

Pero también, una de las tablas de salvación que aún les quedaba a los transportistas, el gasóleo profesional fue tachado de un plumazo cuando el gobierno de Mariano Rajoy apenas llevaba unas horas aposentado en La Moncloa,. Bueno, tachado no, aún queda la posibilidad de recuperar hasta ¡50 euros! si uno se molesta en rellenar un montón de papeleo.

 

Con todo ello, ya no es de extrañar que no sean únicamente los profesionales los que se dirijan a la Administración requiriendo la atención a sus problemas, sino también sus propias familias y sus esposas que ante el abandono que tiene el sector, han tenido la valentía de organizarse en asociación para dignificar y cambiar la visión que se tiene del transportista, y que va mucho más allá del cami9ón en la carretera o del camionero comiendo en un restaurante. Desde aquí queremos desearles toda la suerte del mundo, y brindarle nuestras páginas para lo que deseen.

 

Deja un comentario

Nota: ¡Gracias por su comentario! Sera revisado antes de su publicación.