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NUEVAS REGLAS DEL JUEGO

Publicado en: Blog por F. Javier Pedroche

El transporte va a contar con nuevas reglas del juego. Han hecho falta varias legislaturas y gobiernos de distinto signo para que la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT), cuya última modificación data de diciembre de 2013, tenga su Reglamento (ROTT) que, en definitiva, es el marco jurídico por el que se regirá a partir de ahora el sector del transporte.

Un ROTT que nace no exento de controversia, ya que, a pesar de que el Comité Nacional del Transporte y los distintos equipos que han pasado por el Ministerio de Fomento e estos últimos cuatro años han intentado buscar consensos, las estrictas reglas que rigen en la Unión Europea, puestas de manifiesto en distintas sentencias de su Tribunal de Justicia, han impedido conseguir una norma que satisficiera plenamente a los transportistas.

Sin duda, la nueva norma plantea un escenario sensiblemente diferente al que regía para el transporte por carretera, con algunas transformaciones de hondo calado que deberán influir en el quehacer diario de las empresas del sector.  De entre todos los cambios que contempla el ROTT, aparte de los nuevos baremos en las sanciones, dos son los aspectos que más discusión han concitado.

Por una parte, el acceso al mercado, que ha constituido el verdadero caballo de batalla del sector para impedir que se impusiera el criterio europeo de obtener la autorización con tan solo un único vehículo, frente al criterio de los tres camiones y 60 toneladas de peso total defendido por las asociaciones españolas, aún sabiendo que el reglamento comunitario lo impedía.

Otra cuestión es la pérdida de honorabilidad, verdadera espada de Damocles que pende sobre la cabeza de las empresas transportistas ante el peligro de perder la autorización por acumulación de infracciones, y que el texto definitivo ha visto reflejada la suspensión en lugar de la cancelación, que significaba perderla de forma definitiva. Algo que ha representado un alivio para las empresas, cuyo valor añadido principal es no tener detenidos sus vehículos para poder responder a las necesidades de los clientes.

Sin embargo, el transporte por carretera está en medio de una profunda transformación, y no estamos seguros de que un exceso de normativa, en la que constriñe aún la flexibilidad de las empresas sea el mejor medio para facilitar su desarrollo. Es cierto que necesita un marco legal para poder funcionar, pero las encorsetadas normas emanadas, muchas veces desde Bruselas, impiden, por ejemplo, que un conductor pueda llegar a su casa por haber cumplido estrictamente los tiempos de conducción o descanso.

Por lo que no es de extrañar que el sector vea en este nuevo ROTT una nueva amenaza, ya que gestiona más las sanciones y las obligaciones, que un abanico de posibilidades para seguir creciendo.

Bruselas y Fomento deberían empezar a entender, que la actividad del transporte necesita un marco más abierto, donde poder desarrollar sus funciones, y que junto a un buen lote de obligaciones deberían adjuntar una serie de derechos, para que las empresas puedan competir en igualdad de condiciones, tanto entre las españolas como con  sus homónimas europeas, y en lugar de legislar fuerte para las “legales”, incidir en erradicar de los mercados la competencia desleal e ilícita.

JAVIER PEDROCHE

Director

jpedroche@edpl.es

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