febrero
21

Laponia

Publicado en: Opinión por F. Javier Pedroche

Los empresarios españoles están crecidos. La entrada del Partido Popular en el Gobierno, y sobre todo, su reforma laboral “tremendamente agresiva” en palabras del propio Luis de Guindos, les ha dado alas. Tantas que ya ni siquiera disimulan, y no se conforman con un despido más fácil y, especialmente, más barato, sino que proclaman a los cuatro vientos, exigen más bien, la contratación de nuevos trabajadores a la baja.

La intervención del presidente de la Comisión de Economía y Política Financiera de la CEOE, José Luis Feito, en el reciente celebrado XX Congreso de la Distribución de la Automoción, organizado por Faconauto, no deja lugar a dudas. Feito, sin ruborizarse siquiera apeló a que los parados puedan dejar de cobrar la prestación de desempleo si rechaza una oferta de trabajo, “aunque sea en Laponia”. ¿Cabe mayor burrada?

Claro, que bien mirado, tampoco es tan mala idea… para los empresarios claro. Se trata en definitiva en aprovecharse de las capacidades y la formación de los cinco millones de parados, ofrecerles un puesto importante, por un sueldo, digamos, moderado, y al cabo de unos años, despedirles por una suma irrisoria, y si no quiere…. a Laponia. Cámbiese este lugar geográfico por Siberia, y ya tenemos el Stalin del siglo XXI. Menos mal que la propia ministra de Fomento, Ana Pastor, y el propio portavoz del partido popular se ha apresurado a señalar que las sanciones para el caso de no aceptar un puesto de trabajo “adecuado” están previstas por la Ley.

Esta manía que les han entrado a empresarios de tres al cuarto en criminalizar a los trabajadores, haciéndoles responsables del alto nivel de desempleo de este país raya, si no la supera, la desfachatez. Es cierto que hay empleados sinvergüenzas, como los hay empleadores, y ¿acaso se ha pedido el destierro de por vida de aquellos malos empresarios que, siendo benevolente en el juicio, por una mala gestión han dejado a decenas de familias sin su sustento? ¿O la cárcel para aquellos directivos financieros que, por un desmesurado deseo de enriquecimiento, son los únicos responsables de la crisis que ahora tenemos?

Algunos contrarios a la actual reforma laboral determinan en treinta años el retroceso registrado en los derechos de los trabajadores en nuestro país. Sin embargo, para algunos dirigentes de la CEOE no parece ser bastante, y les gustaría más un retroceso de  130 años, hasta ubicarnos en las plantaciones algodoneras de Virginia.

Deja un comentario

Nota: ¡Gracias por su comentario! Sera revisado antes de su publicación.