mayo
16

La mala fama

Publicado en: Editoriales Revista Truck por F. Javier Pedroche

IMG_001

Durante décadas el camionero ha cargado con una imagen que poco tenía que ver con la realidad. Una imagen de solitario, obsesionado por el sexo y desprendido de la familia, incapaz de aguantar la monotonía de un hogar. Incluso todo el mundo relacionaba al camionero con un físico gordo, descuidado y sobrado de grasa. Y es que los tópicos son muy difíciles de combatir, en especial, cuando no se tiene oportunidad de conectar con la realidad y se deja uno llevar por la creencia popular. Esto ha llevado a muchos profesionales de la carretera a renegar del concepto camionero y preferir el de transportista.

Incluso aquel perfil de solidaridad de los años sesenta y setenta del camionero, perdón, del transportista, ayudando a otros vehículos averiados junto a la carretera, o cediendo el paso cortésmente cuando iban a ser adelantados, se ha ido perdiendo, y ha dado paso al de vehículo molesto, contaminante y culpable de todos los males que suceden en la carretera. Y, no vamos a negarlo, en parte así es. La irrupción de grandes empresas transportistas, la transición de autónomos a chóferes, y la necesidad de ser estrictos en el cumplimiento de los horarios, ha derivado en una lucha sin cuartel, en la que cada uno va a lo suyo si quiere conservar su puesto de trabajo, o de mantener satisfecho a su cliente. Es la dictadura del progreso, en la que prima el aspecto económico sobre el social.

La imagen de vividor que rodea al camionero no se corresponde en absoluto con la profesionalidad que ha alcanzado este colectivo

Sin embargo, y muy a pesar de los medios generalistas de comunicación, el cine y la televisión que se empeñan en presentarnos a estos profesionales como auténticos energúmenos sociales, el transportista, perdón, el camionero, realiza una labor sin que fuera difícilmente entendible la actual economía mundial. Pero no solo eso, sino que si somos capaces de alejarnos de una imagen preconcebida, y muchas veces malintencionada, vemos según las estadísticas que son los que en menos accidentes de tráfico se ven involucrados, que en líneas generales respetan las reglas más que cualquier otro conductor, y que si ocasionan congestión en el tráfico, es porque transportar 26 toneladas de mercancías para que cuando el ciudadano vaya al supermercado se encuentre los estantes llenos.

Y si fuéramos capaces de acercarnos aún más a su realidad, nos daríamos cuenta que de solitarios nada, y que de desprendidos de la familia, aún menos. La necesidad de estar alejados 200 días al año de los suyos queridos hace precisamente que valoren más el reencuentro con la familia que, a su vez, se siente plenamente identificada con la profesión.

Además, los camiones cada vez más sofisticados y las acuciantes exigencias del modelo económico actual, ha propiciado la completa profesionalización del transporte, donde ya no basta con saber llevar el camión, sino que se necesita ser un buen gestor, un excelente relaciones públicas y un experto en las últimas tecnologías.

El transporte, queramos o no, que sí queremos, es una actividad necesaria, fundamental para el desarrollo de la economía, y afortunadamente la opinión pública comienza a ser consciente de ello. Desterremos de una vez por todas esa imagen de pendenciero, parlanchín y salido mental de la figura del camionero, y aceptemos su profesionalidad y conocimientos. El calendario de chicas desnudas ha dado paso ha sido sustituido por los ordenadores portátiles y las tabletas.

3 Comentarios

En efecto y con toda la razón esta es la imagen que parece ser que nos han puesto o como se dice el «san benito que nos han colgado». A veces por medios como el cine a mi me da la sensación de que nos ponen de tontos e incultos. Verdaderamente esto no se acerca ni tan siquiera a la realidad y en esta profesión hay personas muy cultas y preparadas.

Gran artículo, estoy totalmente de acuerdo en todo lo que dice, desde la 1ª hasta la última palabra.

Antonio fernández fernández 31/07/14 @ 18:41

Amigo Javier en pocas palabras has definido muy bien nuestra profesión, ya nos conocemos varios años y creo que si hay algún entusiasta de esta profesión yo soy uno de ellos y no tengo nada que ver con la imagen que nos han creado, disfruto con mi trabajo día a día me gusta sacarle todo lo bueno que tiene el viajar y me gusta estar conectado con mi familia y con los amigos y poder disfrutar de las carreras de camiones y hacer fotos, en una palabra vivir todo lo que rodea el mundo del camión .un saludo desde Lyon

Deja un comentario

Nota: ¡Gracias por su comentario! Sera revisado antes de su publicación.