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LA ERA DIGITAL

Publicado en: Blog por F. Javier Pedroche

Pocos profesionales del transporte preveían hace unos pocos años la enorme transformación a la que se iba a someter el sector, y muchos menos que esta metamorfosis se produjera de manera tan rápida como lo está haciendo. Un cambio que ha quedado patente, ya de forma definitiva, en esta última edición de la IAA, el Salón de Vehículos Industriales de Hanover.

La era digital se ha instalado en el transporte de mercancías por carretera y marcará el devenir del sector en las próximas décadas. Atrás quedaron las épocas en las que camiones y furgonetas, las mecánicas, a fin de cuentas, copaban el protagonismo de este tipo de certámenes. Ya no importa cómo es el vehículo en sí, sino lo que es capaz de hacer.

Tanto camiones como furgonetas se han convertido en auténticos ordenadores rodantes, máquinas conectadas con su entorno en las que sofisticados sistemas electrónicos conforman las prestaciones del vehículo y definen a su vez el comportamiento de éste en la carretera.

Y no solo comandados por los fabricantes de vehículos, sino que las empresas de componentes también han ido desarrollando su propia estrategia en este sentido, mientras que al amparo del transporte en general han aparecido compañías que ofrecen un buen número de nuevas tecnologías y servicios.

A los profesionales más veteranos de la ruta les costaría reconocerse si ahora se adentraran en la cabina de un camión o de una furgoneta. Les sorprendería, sin duda, la posibilidad de configurar la botonadura a su antojo o definir el cuadro de instrumentos según sus propios gustos o necesidades. Comunicarse con su base de operaciones sin necesidad de tener un teléfono a mano, también sería motivo de sorpresa, y no digamos ya observar un camión circulando sin conductor.

El transporte actual ya no se concibe sin la conectividad. Vehículos conectados entre sí, con la base o con el propio taller, que es quien determina las operaciones de mantenimiento, no sólo representan una  mejor forma de gestionar la flota de una empresa, sino que ya forma parte del entramado del sector, y muy pronto lo veremos de modo cotidiano e intrínseco a él.

Caminamos hacia la conducción autónoma, pero, no nos confundamos, autónomos o no, los vehículos seguirán necesitando conductores, profesionales que sepan sacar todas las prestaciones de unas máquinas cada vez más complejas y cuya preparación deba ser mayor.

Las generaciones más jóvenes, las que han crecido con una tablet o un smartphone en las manos, nada de todo esto les será ajeno. Y esta debería ser una de las cartas que maneje el transporte para lograr atraer hacia él nuevos profesionales.

Pero antes de todo eso, es necesario devolver la dignidad al camionero. Conseguir unas condiciones laborales de acorde al papel tan importante que desempeñan dentro de la actividad económica de un país. Un entorno de trabajo, cuanto menos aceptable, sin los corsés actuales que les impiden dormir en su propia casa por escasos minutos, sin la presión agobian te de los cargadores.

Los fabricantes ya han hecho su trabajo, ahora queda a gobiernos, administraciones y empresas ocuparse del suyo. Es necesario que las nuevas tecnologías vayan acompañadas de un progreso en todo el sector, donde se eliminan los reinos de taifas, y donde la profesionalidad sea la bandera que defina la profesionalidad. Si no, el camino será incompleto.

JAVIER PEDROCHE

Director

jpedroche@edpl.es

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