enero
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Espectacular comienzo

Publicado en: Editoriales Revista Truck por F. Javier Pedroche
Fachada de Ministerio de Economía

Fachada de Ministerio de Economía

Dicen que a perro flaco todo se le vuelven pulgas, y vaya si es verdad, especialmente en el sector del transporte por carretera. Las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno para reducir el tan manido déficit público no han podido ser más negativas para nuestro sector,  ya que no hay una sola que no le afecte directamente de una u otra manera.

Sin entrar en si los actuales gobernantes sabían o no que el déficit para este año superaba el 8%, o que si cuando nos decían en plena campaña electoral que las crisis no se solucionan a golpe de impuestos, nos mentían o no, lo cierto es que la subida de impuestos aprobada en el primer Consejo de Ministros, y que para algunos se antoja como que no será la única, representa toda una declaración de intenciones de lo que nos espera en los próximos meses.

El transporte español no suele estar acostumbrado a recibir buenas noticias por parte de sus gobernantes, y en más de una ocasión han manifestado su sentimiento de indefensión. Las ayudas que reciben llegan de forma esporádica y no muy numerosas, por lo que suelen ser recibidas con enorme satisfacción. Una de las pocas con que contaban los transportistas españoles, aunque según ellos de todo punto insuficiente, era la devolución de una parte de los impuestos abonados previamente en la compra de carburante, es decir, el llamado gasóleo profesional. Un beneficio que el actual gobierno se ha cargado de un plumazo y que, según las asociaciones, le va a representar a los transportistas una merma en sus ingresos en torno a los 250 millones de euros.

 

Las primeras medidas del nuevo Gobierno vuelven a perjudicar de manera clara al transporte por carretera

Pero como las desgracias nunca vienen solas, la reducción de los ingresos ha venido acompañada de un aumento de los costes, con la subida del IRPF, que afecta a autónomos y conductores; el aumento de los peajes, cuando  los mayores usuarios de las autopistas son precisamente los camiones, además de la implantación del céntimo sanitario en determinadas Comunidades Autónomas que aún no lo aplicaban, por si el gasóleo no estuviera ya suficientemente alto, batiendo este mes el récord en cuanto a precio.

Será el Tribunal Europeo de Justicia, quien deberá dictaminar sobre la legalidad o no de la aplicación, pero mientras eso llega, los transportistas, y los que no lo son, seguirán pagando. Y aún falta la implantación en nuestro país de la Euroviñeta que, créanme, terminará por llegar si o si.

Repercusiones económicas al margen si es que algo así puede pasarse por alto, lo que sí ha percibido rápidamente el transporte español, es que a pesar de los cambios de gobiernos, y van….., sigue siendo una de las principales fuentes de recaudación para las arcas del Estado, haya o no crisis. Un mensaje que el sector ha recibido con una enorme decepción.

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