noviembre
21

CARRETERAS

Publicado en: Blog por F. Javier Pedroche

Como aquel perro flaco del dicho, el transporte no para de sacudirse las pulgas lanzadas desde otros sectores de la actividad económica. Si no tuviera bastante con la subida de los precios del combustible o la obligatoriedad de circular por autopistas de peaje, la Asociación de Empresas Españolas de la Construcción (SEOPAN) reclama al Gobierno el establecimiento de un modelo de tarificación de las infraestructuras para solucionar el déficit de inversión y su conservación.

A menudo se acusa al transporte de intentar solucionar sus problemas intrínsecos mediante ayudas externas. Nosotros mismos desde estas líneas hemos criticado tal práctica, pero, como se ve, no es exclusiva de nuestro sector, sino que está más extendida de lo que parece. Y no es la primera vez que las principales constructoras abogan por esta solución.

En definitiva, lo que están pidiendo las constructoras, que el año pasado obtuvieron beneficios por valor de 1.712,5 millones de euros, es la implantación de la Euroviñeta, un tema al que los distintos gobiernos se han ido resistiendo. Argumenta SEOPAN que en España solo las tarifas pagadas por los usuarios de las carreteras apenas cubren el 18% de su financiación y pretenden recaudar mediante una nueva tasa que recaiga sobre los usuarios, sin entender los distintos impuestos a los que los propietarios de vehículos ya deben hacer frente.

Olvida la patronal constructora que las empresas de transporte aportan anualmente a las arcas del Estado más de 10.000 millones de euros y representan el 4% del PIB.  Como también olvida que parte de ese dinero fue empleado por el Ministerio de Fomento para hacer frente a la deuda soportada por las empresas concesionarias por la explotación de las radiales, un negocio que ha resultado ruinoso desde su concepción.

Si la propuesta de SEOPAN obtuviera eco en este gobierno o los que le sucedan, sin duda sería el transporte, una vez más, el más perjudicado, ya que el 85% de las mercancías se trasladan por carretera. Algo que, curiosamente, también ha sido cuestionado por la patronal de la construcción, calificándolo de deficiente. Poco conocen los constructores, no solo que en Europa se rigen por parámetros similares, sino que todas las tendencias apuntan a un crecimiento de la carretera como el principal medio de transporte. ¿O sí lo saben?

Desgraciadamente, en España construcción y mantenimiento nunca han ido de la mano. Se construye y se deja en manos de la providencia su conservación, posiblemente porque la rentabilidad está más en la obra que en los arreglos. La extensa y envidiada red de autovías que tenemos en nuestro país fue financiada con fondos europeos, cuya reducción paulatina, y los recortes en torno al 23% de los presupuestos destinados al mantenimiento de nuestras carreteras, ha motivado el deterioro que ahora tenemos.

El último informe EuroRAP, el Programa Europeo de Evaluación del Riesgo en Carretera, ya daba la voz de alarma señalando que cerca de 26.000 kilómetros, sin incluir las carreteras autonómicas, cuentan con un riesgo elevado de accidentes. Por su parte, la Asociación Española de la Carretera, estima en 6.600 millones de euros la inversión necesaria para recuperar los pavimentos, los trazados, la señalización y la iluminación de nuestro trazado vial.

Como se ve, la necesidad de inversión parta mantener nuestras carreteras en perfecto estado es evidente, pero solo falta saber quien paga toda esta fiesta.

JAVIER PEDROCHE

Director

jpedroche@edpl.es

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