noviembre
22

CAMBIO DE RUMBO

Publicado en: Blog por F. Javier Pedroche

VLV -041102 0270

Se ha tardado mucho tiempo, más de 26 años, para que Iveco haya decidido hacer público su reconocimiento a Pegaso, una empresa que adquiriera allá por 1990 y que hasta hace muy poco ha mantenido en el más absoluto oscurantismo, negándole el pan y la sal tecnológicos a una firma que representó, no solo una buena parte de la industrialización de nuestro país, sino también la vanguardia en el desarrollo de los vehículos industriales, por más que muchos hayan intentado ocultarlo.

En décadas posteriores a su desaparición, competidores mucho más poderosos han hecho alarde de auténticos avances tecnológicos, ignorando posiblemente que Pegaso ya había adelantado soluciones similares. Las cuatro válvulas por cilindro, la suspensión delantera independiente en camiones o los primeros prototipos de camiones eléctricos fueron debidos al ingenio y tenacidad de los ingenieros de Madrid y Barcelona.

Unos desarrollos que nunca fueron valorados en su justa medida, posiblemente por la autarquía que los españoles padecimos aquellos años, y que los responsables de Iveco no quisieron reconocer ni aprovechar cuando adquirieron la empresa, como ha reconocido ahora Pierre Lahutte, presidente mundial de la marca Iveco.

Es cierto que el reconocimiento a Pegaso ha tenido lugar ahora, con motivo del 70º aniversario desde su fundación, pero el cambio de actitud de los actuales directivos Iveco hacia España se invirtió hace ya varios años, y especialmente cuando en 2012 la firma de origen italiano decidió concentrar en nuestro país toda su producción mundial de los camiones pesados, dedicando a las plantas españolas un total de 500 millones de euros. Y también cuando se planteó instalar en Madrid uno de los centros de Investigación y Desarrollo, que es, al fin y al cabo, donde se cuece el futuro de los nuevos modelos.

La edición limitada que Iveco ha dedicado al 70 aniversario de Pegaso ha levantado mucha controversia, especialmente entre aquellos que añoran la marca española y que pretenden su resurgimiento. No nos engañemos Pegaso ya no existe, y no volverá. Su dimensión en un mundo cada vez globalizado, malas decisiones y quizás un exceso de ambición acabaron con una etapa, favorecida también por carecer durante muchos años de serios competidores y con el beneplácito de los dineros públicos.

Pero no se le puede negar ser la marca con la que se iniciaron muchos transportistas españoles, y que aún cuenta con legiones de seguidores dentro y fuera de nuestras fronteras. Por ello, el homenaje que le ha hecho Iveco tienes pocos casos comparables entre sus competidores, que también absorbieron empresas más pequeñas, y el hecho de recuperar la imagen del caballo en esta versión exclusiva y, quien sabe, si en el resto de los camiones en un futuro, refleja el señorío de una marca y el respeto que ésta tiene por lo que representaron los “Mofletes” “Barajas”, “Bocanegra”, Tecno y Troner, entre otros míticos modelos, en la historia del transporte en nuestro país.

Javier Pedroche

Director

jpedroche@edpl.es

Deja un comentario

Nota: ¡Gracias por su comentario! Sera revisado antes de su publicación.