noviembre
4

Cifras oficiales

Publicado en: Blog, Editoriales Revista Truck por F. Javier Pedroche

conductor camión

Puntualmente a su cita, el Ministerio de Fomento ha hecho pública su radiografía trimestral del transporte de mercancías por carretera. Unos datos, que si nos atenemos estrictamente a ellos, abren vía libre a la esperanza, ya no solo porque los que hacen referencia a la actividad y a los precios apuntan a la recuperación del sector, sino que también han aumentado el número de empresas de transporte.

Estas buenas perspectivas y la confianza de las empresas en la mejora del sector ha hecho que en septiembre se haya cumplido un año completo de crecimiento en las ventas de camiones en España, si bien el que se partiera de cifras aún muy bajas y una mayor acceso a la financiación, en parte por el Plan PIMA Transporte y en parte por una mayor apertura al crédito de las entidades financieras privadas, sin duda, han ayudado.

Pero, como ocurre con los datos económicos que facilita el gobierno, una cosa son las cifras oficiales, y otra cómo éstas llegan a la vida cotidiana. Si la supuesta recuperación económica se traduce en un incremento del déficit público, un alto nivel de desempleo, sueldos de hambre y miles de familias al borde de la exclusión social, algo parecido podría suceder con el transporte.

No cabe duda que la prolongada crisis económica, de la que ahora parece que empezamos a salir, ha modificado las reglas del juego en el panorama transportista español. A lo largo de estos siete años de penuria y baja actividad, miles de empresas de transporte, principalmente autónomos y pequeñas flotas, han desaparecido y las que se mantienen lo hacen a fuerza de grandes sacrificios. Los Observatorios de Fomento señalan un incremento en los precios del transporte, pero no a todos les llega esa subida, ya que la subcontratación sigue siendo uno de los peores males del transporte.

Los autónomos deberían plantearse crear grupos
más grandes para competir de igual a igual con los grandes.

Y es que en toda situación de crisis, el pez gordo siempre termina por ingerir al chico, el poderoso al débil, y en una estructura, como nuestro transporte por carretera, donde han predominado, y aun predominan, los autónomos, han sido éstos los que más han sufrido los avatares de la crisis. Tanto, que buena parte de ellos se encuentran en una situación realmente crítica.

Los tiempos cambian, y solo los que saben adaptarse a estas modificaciones sobreviven con garantías, y lo que algunos, muchos, ven como el inicio de una guerra contra el autónomo, habría que interpretarlo como la lógica evolución de las especies. Las grandes empresas empiezan a acaparar las cargas, entre otras cosas porque tienen la capacidad de ajustar mejor sus costes de explotación y ofrecer mejores condiciones. Los cargadores, como no puede ser de otra forma, buscan abaratar sus gastos de transporte y presionan para que el gobierno modifique los pesos y dimensiones de los camiones, algo que pende como espada de Damocles sobre aquellos que no puedan afrontar ahora una renovación de su parque móvil.

Sin duda, que el gobierno haya dado marcha atrás en la supresión del régimen de módulos para todos los autónomos resulta un balón de oxígeno para éstos, pero a corto plazo, porque tarde o temprano, serán incluidos en el régimen general y deberán adecuar sus estructuras de gastos a los ingresos. El futuro pasa por la unión, por crear grupos más grandes que faciliten importantes ahorros en las compras y mejores condiciones a la hora de comercializar sus servicios. Solo así se podrá competir de igual a igual con las grandes flotas. Lo demás será gestionar, más o menos mal, la miseria.

Javier Pedroche – Editorial Revista Truck de Noviembre 2015 – nº 97

Deja un comentario

Nota: ¡Gracias por su comentario! Sera revisado antes de su publicación.